Creo que, por necesidad de afecto, por admiración he sacrificado un poco mi esencia. Esto de la mano de varios factores externos muy complejos que hicieron complicado seguir viviendo igual que antes. Cambios y despedidas de seres y situaciones que tomaron distancia como escapándose, todas ellas dejando un espacio muy denso para la reflexión.
Eso sumado a la imposibilidad de mantener una frecuencia familiar de visitas y cómo la identidad de esas relaciones necesita urgente un cambio de paradigma, salir de la tragedia, de la enfermedad, del deterioro. Son muchas cosas por las que luchar, sea esta gripe una catarsis (la segunda del año).
Que mis acciones moldeen con humildad y alegría mi futuro.
Cada vez que ataque el monstruo... esto también pasará. Ecuanimidad.
Nada esta afuera, todo es solo una proyección de tu mente. Para volver a mi pasar tiempo a solas, meditando, respirando, escuchando mis latidos, observando mi mente y así estar con en Todo, dándome cuenta de que soy Todo y lo puedo Todo, que no estoy solo. Sólo volver a mí. Se trata de cómo me siento cuando hago lo que hago. Y también es lo que hago con lo que tengo. El proceso de incomodidad es inevitable. Pasar por alto todo y estar libre de resentimientos. ¿Ser feliz o tener razón? Buscar la paz, el otro no me define.

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