El camino de una soledad fortalecida me condujo en una semana aproximadamente al amor. Hay recuerdos de una persona que nos movilizó la existencia entera, a pesar de su condición humana. Está bien recordarla desde el silencio. En secreto.
Fue maravillosa y fue destructiva. Fue candente y helada. Fue inspiradora y fue estúpida por elección. Fue hermosa a más no poder y fue horrible al punto el rechazo. Fue irrespetuosa. No tengo que sentirme mal por haber sido bueno, duermo tranquilo sin morder el anzuelo de haberla descartado.
En cuanto al rechazo artístico del colectivo muralista está perfecto que duela un poco, es la semilla que necesito para poder plantarme de cara al futuro y con una originalidad muy poderosa.
El misterio de esa mujer maravillosa, de ojos de miel, de amor infinito, es el reflejo de la transmutación de un camino interior de crecimiento.
Alentar esa buena suerte, esa llegada a oportunidades. Pelear hasta el final, más allá de todo, sin tristeza. Tengo ejemplos de lujo en mi familia.

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