Usar el residuo de culpa como motor para redistribuir mi atención en las semillas de amistad de forma más equitativa. Evitar el abuso tóxico de atención con base en un amor truncado, esa fábrica de expectativas, esa provocación de ansiedades.
Hay semillas que tengo que valorar mejor, valorar su sencillez, con humildad.
Desbloquearme, hasta las dudas más idiotas que resuelva van a abrirme camino a nuevas energías. El dolor y el silencio de la soledad son puntos claves del entrenamiento. Ganar confianza en mi expresión, me hago amigo de mi voz. No me entrego al fuego del estress. No acepto el camino pregrabado de la reacción, de la queja, lo rodeo.
Romper mis propias estructuras de rutina, recuperar logros, caminatas desprogramadas y antidecisiones.
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