Se fue el mes de julio. Un día literalmente para escuchar a los demás, la gente tiene mucha necesidad de contarme todos sus problemas, es algo que no tiene vuelta atrás.
La psicóloga me ayudó en parte a tomar fuerza en esta situación me recomendó que no me deje enterrar por demás que confíe en que las cosas se van a resolver de una forma u otra. Creo que lo único que siento que tengo que tener cuidado es no perder este camino de autenticidad, que frente a varias situaciones parece estar desdibujándose de vuelta.
La inminente cancelación de mi taller en la casa de fuego es una de esas cosas, sería mucho más feliz acompañando a mi colega a dar una clase en el cec 801.
Pienso que si yo hubiera comentado uno de los estados de esta colega yo hubiera sido partícipe de esto, pero está bien por algo son las cosas.
El dolor de cabeza que experimenté anoche fue algo que no experimentaba en años, un dolor de cabeza invalidante.
Es cierto que estaría bajo cierta presión, así que a seguir.
La nostalgia es un mecanismo de defensa. En contra del propio patetismo.
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