Lo que perdí: una esposa, una amante, una amiga con beneficios. Un proyecto de familia.
Mi comportamiento no fue acorde al de un equipo, fui natural.
Van apareciendo oportunidades en el arte, tengo que arropar eso. Trabajar para progresar. Prestar más atención a las clases. Disfrutarlas, saborearlas.
Van saliendo las cosas.
Yo pongo distancia con los desencadenantes de mis emociones bajas, yo aumento mi calidad de vida todos los días.
Yo soy la meta cumplida y todo lo que la sostiene.
El sueño en Santa Rosa, esos colores maíz y pan, ese barrio, ese silencio, las casas con forma de viento.
Supe apagar la mente cuando hizo falta.
No escapo así, del rol visible que no coincide con lo que vivo. Y tampoco quiero dar explicaciones.
Uno al socializar a veces se permite no tomarse en serio.
Pero no quiero seguir otorgando poder, con piropos, con complementariedad compulsiva. Dejo en los demás el destino de relaciones volátiles.
Yo tengo dentro mío eso que mi hábito social me dice que me falta. Yo tengo ese afecto, esa dulzura, esa energía.
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