Un día plagado de obstáculos, todos y cada uno de ellos muy bien sorteados.
Hay oportunidades laborales, las incomodidades salen a destrozar nuestra zona de confort.
Cambios de horarios, lluvia y más cambios. Nunca tuve el control. De nada. Salvo de aquello que prefiero evitar.
Se pudo con todo, eso es más que suficiente. Avanzo a paso firme. Decido por mí.
Aparece como una nostalgia del tipo que dejé atrás, y del que estoy dejando ahora también.
PD. La llave
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