Tengo una ansiedad importante durante la semana, en cuanto a el manejo de mis tiempos. Pero el tiempo es ilusorio. El miedo es ansiedad, la ansiedad es miedo. Los problemas están porque los creamos. Se pueden trabajar.
Me estuve matando a fapas, pensando proyectando, no consigo mantener ideas y objetivos. Pero ando mejor igual, con más energía. Como sea no me dejo sepultar por el peso aparente de los problemas a resolver.
Emocionalmente tengo una doble vida, una rutinaria, estable y aburrida.
La otra es impredecible y alucinante.
Se complementan en algún punto, pero hay conflicto.
Mis temores se cimentan en una forma de pensar muy estática. Aún no rompo el molde, aún pretendo manipular desde cierto victimismo. Es cierto que estoy muy susceptible de memorias pasadas e imágenes nostálgicas.
Hay un quiebre emocional.
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